Sin duda alguna hablamos de la cerveza más fuerte en el mercado. De acuerdo con diversas fuentes solamente se han realizado 36 botellas de la misma, las cuales alcanzan un valor monetario de 200 dólares por unidad. Cada botella de esta joya alemana está firmada y numerada por el productor, en señal de diferencia con el resto de sus imitadoras. Con sus 57.5% alc se puede imaginar que ya se ha alcanzado el límite cervecero, si es que se le puede llamar cerveza a esta bebida con un fuerte aroma alcohólico, difícil de digerir.
Se sirve en botella y provoca según los “afortunados”, un ardor impresionante de larga duración en la garganta. Destacada es la apreciación final, con un cierto sabor a fruta (melocotón y albaricoque), lo que provoca que compararla con alguna de sus hermanas sea casi imposible. En esto se podría comparar a la austriaca Samichlaus, pese a la clara diferencia de graduación (14º).
En una entrevista concedida por el maestro cervecero Georg (creador de la Schorschbrau), se destacaba que las botellas suelen estar pedidas de antemano, es decir, que se reservan previamente por lo prestigioso que es poseer una para los cerveceros adinerados. Hay que resaltar que dicha cerveza alcanzó más de 59% pero para otorgarle un mejor color se decidió bajar “un poco” la excelsa graduación. A su vez, George habló sobre el método de hacer cerveza “icebock” propio de ellos gracias al cual han elaborado una gran cantidad de cervezas líderes en cuanto a graduación.
Existen otras modalidades de este tipo de cerveza, casi todas menores de 20º, por lo que el adquirir una botella de esta en concreto es toda una hazaña.
carlos
febrero 5, 2012
a ver si alguien me manda la etiqueta por lo de probarla por el precio novoy a poder